Electrosensibilidad

Introducción:

La mayoría de la población se encuentra expuesta de forma creciente, a una combinación de campos eléctricos de baja y alta frecuencia (CE), campos magnéticos (CM) y campos electromagnéticos (CEM) de diferentes patrones de señales, intensidades y aplicaciones técnicas durante diversos períodos de tiempo, fenómeno generalmente conocido como contaminación electromagnética.

Este aumento de los patrones de exposición a fuentes de radiación electromagnética artificial. Ha dado lugar a la aparición de diferentes síntomas relacionados con diferentes modelos de exposición  que hemos agrupado en la denominación de Hipersensibilidad electromagnética (EHS en su denominación inglesa). Se ha sospechado que condiciones ambientales como la creciente exposición de la población a las ondas de radio generadas por, por ejemplo, teléfonos inalámbricos, estaciones base de telefonía móvil, teléfonos móviles, 3G,4G,5G,6G, WIFI tarjetas de datos para ordenadores portátiles y tabletas y redes inalámbricas (WLAN), además de la exposición a campos eléctricos y magnéticos generados por las líneas, dispositivos y equipos eléctricos, pueden desempeñar un papel causal (Blake Levitt y Lai 2010).

Para la profesión médica esto plantea nuevos retos para el diagnóstico y tratamiento. Aunque hasta ahora no existe pruebas significativa diagnósticas (análiticas, imagen etc ) son los sintomas clínicos los que nos aproximan a la identificación del perfil patológico . En la mayoría de los casos encontramos , como mecanismo de acción probable, una disfunción en los mecanismos regulatorios del sistema nervioso central ante la exposición de algún tipo de radiación electromagnética. Una cuestión central para la atribución causal de síntomas es la determinación de la variación de los problemas de salud dependiendo de la hora y el lugar, lo cual es particularmente relevante para causas medioambientales como la exposición a los CEM.

 La prevalencia de la hipersensibilidad electromagnética ha sido estimada entre  5% de la población, aunque con tendencia creciente (O.Johanson 2013).

Aproximadamente, un 50% de las personas sensibles a los campos electromagnéticos también sufren de Sensibilidad Química Múltiple o enfermedades relacionadas con el llamado Síndrome de sensibilidad central (SSC), donde este conjunto de síntomas representa una disregulación de los mecanismos centrales de modulación de señales que tiene como consecuencia respuestas sintomatológicas alteradas.

El SSC es un mecanismo fisiopatológico caracterizado por una amplificación anómala de las señales nerviosas en el sistema nervioso central, alterando de forma aun desconocida los mecanismos de codificación perceptiva. Esto hace que los procesos implicados (dolor , sensaciones, o procesoso metabólicos etc)  se encuentren modificados en sus umbrales de respuesta, habitualmente deisminuida generando  respuestas anomalas disfuncionales percibidas como dolor, incomodidad o síntomas multisistémicos. Por lo que puede considerarse como una autentica respuesta patofisiologica de origen orgánico y no de carácter psicógeno, como ha sido por algunos organismo de clasificación de enfermedades.

Enfermedades incluidas dentro del SSC

Se considera una galaxia clínica que agrupa condiciones como:

  • Fibromialgia
  • Síndrome de fatiga crónica / EM-SFC
  • Sensibilidad química múltiple
  • Síndrome de intestino irritable
  • Migraña crónica
  • Dolor pélvico crónico
  • Síndrome temporomandibular
  • Algunas formas de hipersensibilidad ambiental
  • Hipersensibilidad electromagnética

Características del SSC

  • Hiperexcitabilidad de redes neuronales de procesamiento sensorial
  • Mayor percepción de dolor (hiperalgesia)
  • Percepción de molestias ante estímulos no dañinos (alodinia)
  • Alteraciones autonómicas (sueño, temperatura, fatiga)
  • Disfunción neuroinmune y neuroendocrina en algunos casos.
  • Disfunciones metabolicas

Síntomas:

Según el cuestionario de – The Environmental Illness Resource  nos permite aproximar un diagnóstico de  electrosensibilidad .

Puntúa cada ítem de la siguiente forma si padeces alguno de los siguientes síntomas:

Nunca: 0 De vez en cuando: 1 Frecuentemente: 2
  1. Entumecimiento, debilidad o sensaciones de cosquilleo en las articulaciones o extremidades.
  2. Sensación de cansancio anormal o debilidad que no se puede explicar por los compromisos de su vida.
  3. Los cambios en la capacidad de pensar con claridad o dificultades para concentrarse, dependiendo de dónde se encuentre.
  4. Dolores, calambres o espasmos musculares en las articulaciones, los huesos y los músculos de los hombros, los brazos, las piernas, los pies, las muñecas, los tobillos, los codos y la pelvis. Fibromialgia.
  5. Dolor de cabeza.
  6. Tensión.
  7. Inquietud, ansiedad.
  8. Pérdidas de memoria.
  9. Alteraciones del sueño, insomnio.
  10. Debilidad, mareos, temblores.
  11. La tendencia a la rojez de la piel, picazón, sarpullido, sensación de hormigueo o piel seca.
  12. Dolor abdominal, problemas digestivos, los movimientos irregulares del intestino, enfermedad.
  13. Sentirse demasiado caliente, fiebre.
  14. Un escozor, sensación irritante, un dolor o una sensación como si hubiera arena en los ojos. Visión borrosa o ver chiribitas o lucecitas parpadeantes en los ojos.
  15. Hemorragias nasales, o cambios de la presión arterial.
  16. Irregularidades o arritmias cardíacas, palpitaciones o dolor en el pecho.
  17. Dolor de muelas o neuralgia.
  18. Caída del cabello.
  19. Ruidos en los oídos, zumbidos, silbidos o un ruido agudo. Acufenos.
  20. Sensibilidad a las luces fluorescentes, sobre todo a pantallas de ordenador (a veces, incluso a la luz del día).
  21. Los ataques de irritabilidad inusual, la ira, la violencia, la destructividad, fuertes sentimientos de hostilidad injustificados.
  22. Problemas de tiroides.
  23. Sensación generalizada de gripe inminente que nunca se desata.
  24. Depresión.
  25. Pérdidas de noción del tiempo, desvanecimientos o convulsiones.

Si has puntuado entre 15 y 25 sobre 50, puedes ser una de las personas que pertenecen al 35% de las que sufren algún grado de electro-estrés.  Y por tanto reúnes síntomas de EHS según el estudio de Hagstrom.

Aun desconocemos con precisión la etiopatogenia y los mecanismos de acción implicados , aunque cada vez más investigaciones  a nivel celular y sistémico nos aproximan a desentrañar como pequeños campos electromagnéticos que no solo trasportan energía, sino también información , sirven como señalizadores de procesos metabólicos y endocrinos , causantes de la sintomatología de base orgánica relacionada con la exposición a los campos electromagnéticos ambientales. (Lopez Maestu 2024).

Por tanto, los pacientes que manifiestan determinada patología relacionada con la exposición a campos electromagnéticos debe ser considerada como real, y no como una manifestación psicógena. Aunque aún no tengamos pruebas objetivas que lo ratifiquen, es la clínica y la asociación de sintomatología la que nos permite aproximar un diagnóstico. Estas alteraciones sintomatológicas tiene graves consecuencias y en muchas ocasiones representan un problema de incapacidad para las personas afectadas.

La variedad sintomatológica característica de este síndrome no permite establecer la existencia de una relación causal entre los síntomas y la tasa de exposición, ya que la variabilidad de respuestas individuales es demasiado grande. Aunque en la mayoría de los casos disminuye los síntomas con la reducción de los factores de exposición, por lo que es necesario realizar una correcta anamnesis donde incluya los posibles factores de exposición presentes en su vida cotidiana.

El colegio de medico de Austria www.aerztekammer.at/referate Umweltmedizin ha elaborado un cuestionario evaluativo El cuestionario para el paciente se compone de tres secciones: a) Listado de síntomas b) Variación de los problemas de salud dependiendo de la hora y el lugar c) Evaluación de la exposición a los CEM www.aerztekammer.at/documents/10618/976981/EMF-Guideline.pdf

Hay indicios crecientes de que el síndrome de hipersensibilidad electromagnetica (SCEM) debe ser considerado parte de los trastornos multisistémicos (Pall 2007) como el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), la fibromialgia (FM) y el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

En Suecia, el síndrome de los CEM se designa como electrohipersensibilidad (EHS), y está considerado un impedimento físico y reconocido como una discapacidad. Remitiéndose al anexo de la Resolución de las Naciones Unidas 48/96, de 20 de diciembre de 1993 (ONU 1993), los gobiernos locales conceden prestaciones asistenciales a las personas con EHS. Los empleados con EHS tienen derecho al apoyo de sus empleadores con el fin de que puedan trabajar a pesar de esta discapacidad. Algunos hospitales de Suecia disponen de habitaciones con baja exposición a los CEM.