
Introducción:
La fibromialgia se caracteriza por la presencia de dolor crónico en distintas áreas del organismo, sin existencia de inflamación ni procesos degenerativos.
Actualmente se describe como razón fisiopatológica más importante el trastorno en el procesamiento de los estímulos, sobre todo los relacionados con el dolor, causando una sensibilización central a éstos y una disminución en el umbral, generando una hipersensibilidad generalizada.
Esto va a producir la aparición de sintomatología variopinta como los trastornos del sueño, la falta o ausencia de energía, los trastornos cognitivos, los trastornos digestivos y del sistema nervioso vegetativo, entre otros, que afectan la calidad de vida de las personas que lo padecen. Generalmente, los pacientes con fibromialgia presentan otros síndromes asociados como el síndrome de colon irritable o el síndrome de vejiga irritable, por lo que relacionar la fibromialgia con el síndrome de sensibilidad central (SSC) es un punto de abordaje para la comprensión y el tratamiento de esta patología.
Se debe entender que en personas con fibromialgia, el sistema inmunológico al igual que en el SSC está alterado e hipersensibilizado, esto puede deberse a una incorrecta comunicación entre las células del sistema nervioso central y las células inmunológicas.